La zancada
Corre relajado: hombros bajos, brazos moviéndose junto al tronco y el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante. El pie apoya bajo el centro de gravedad y no muy por delante; así el impacto es menor.
Revista independiente sobre deportes de resistencia para aficionados. No organizamos pruebas ni tenemos relación con el antiguo sitio de este dominio; no gestionamos inscripciones ni vendemos dorsales. No es consejo médico: antes de empezar a entrenar, habla con tu médico.
Técnica
Una buena técnica no es cuestión de estética. Te ayuda a gastar menos energía a la misma velocidad y reduce el riesgo de lesiones. Aun así, cada persona tiene su propia técnica: depende de la estatura, la flexibilidad y la experiencia. Aquí explicamos los principios generales de cada disciplina y el calentamiento con el que conviene empezar cualquier entrenamiento.
La técnica se cambia mejor a pequeños pasos. Una sola idea por entrenamiento, por ejemplo mantener la espalda recta, aporta más que intentar corregirlo todo a la vez.
Cómo está hecha esta sección: describimos los principios generales de la técnica con palabras sencillas y no damos normas rígidas ni cifras. La técnica es mejor trabajarla con un entrenador que pueda verte desde fuera.
Cinco temas que conviene conocer desde el principio.
Corre relajado: hombros bajos, brazos moviéndose junto al tronco y el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante. El pie apoya bajo el centro de gravedad y no muy por delante; así el impacto es menor.
Es la frecuencia de pasos. A muchos principiantes les ayuda una zancada algo más corta y frecuente en lugar de dar grandes saltos. La cadencia conviene cambiarla poco a poco, sin perseguir una cifra concreta.
La altura del sillín debe permitir estirar casi del todo la pierna en el punto más bajo de la pedalada, con los brazos algo flexionados y los hombros relajados. Una mala postura suele provocar dolor de rodillas y de espalda.
El estilo clásico consiste en deslizarse por huellas paralelas con movimientos alternos o simultáneos. El patinador, en empujar con los esquís hacia los lados, como al patinar. A los principiantes suele resultarles más fácil empezar por el clásico.
Suelta el aire en el agua de forma suave y completa, y toma aire rápido girando la cabeza hacia un lado. Un ritmo de respiración regular ayuda a no entrar en pánico en aguas abiertas.
Unos minutos de paseo tranquilo, trote suave o pedaleo ligero ayudan a calentar poco a poco los músculos y la respiración.
Círculos suaves con el cuello, los hombros, la cadera, las rodillas y los tobillos. Sin tirones ni flexiones bruscas.
Balanceos de piernas, zancadas, ejercicios de técnica de carrera suaves: prepara justo los músculos que vas a usar en el entrenamiento.
Antes de una sesión más intensa o de una carrera, unas cuantas aceleraciones cortas y controladas para que el cuerpo entre en modo de trabajo.
Al terminar, baja el ritmo poco a poco, camina un rato y estira suavemente. Forma parte de la sesión, no es un extra opcional.
Principios generales del entrenamiento de resistencia: progresión, constancia, recuperación y recomendaciones de la OMS sobre actividad física.
Equipamiento básico para correr, pedalear y nadar en aguas abiertas: zapatillas, ropa según el tiempo, casco, luces y agua, sin marcas ni precios.
Running en asfalto, trail, ciclismo, esquí de fondo, natación en aguas abiertas y triatlón: distancias y un breve repaso histórico.
La información sobre distancias e historia de los deportes procede de materiales públicos de World Athletics, World Triathlon, la Organización Mundial de la Salud y fuentes enciclopédicas. El reglamento de cada prueba lo fija su organizador: consúltalo siempre en su web oficial.